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El reto de consumir responsablemente E-Mail
Escrito por El Publicador   

Titulo original: "El reto de consumir responsablemente en el México contemporáneo"

 

 

 

Autor: Lic. Francisco Aguirre Saharrea

Reproducido con el permiso de Vinculando.org y del [los] autor[es].

 

Es importante señalar que dirigir nuestros hábitos de compra hacia el consumo responsable constituye una tarea ardua que implica un cambio importante en nuestras prácticas de consumo.

En primer término, nos enfrentamos con un enorme aparato publicitario, a través de muchos medios de comunicación, en el que la "información" que recibimos es seleccionada cuidadosamente para inducirnos a comprar, ya sea apelando al culto de la imagen, la competencia y demás actitudes propias del consumismo, o dirigiéndose a nuestras emociones haciéndonos creer que la caridad es la única vía en que podemos contribuir a combatir la pobreza y la injusticia social.

Consumir responsablemente implica una interpretación de los mensajes publicitarios, además de una constante búsqueda de información que nos permita elegir autónoma y responsablemente los productos y servicios que consumimos. Por otra parte, ejercer un consumo responsable, en muchos casos, equivaldría a decidir no consumir algun(os) producto(s) que forman parte de nuestro consumo habitual, lo que puede hacernos desistir de practicar esta nueva forma de decidir. Sin embargo, no hay que olvidar que una de las ventajas de la globalización es la gran cantidad de opciones a nuestro alcance.

Además, debemos tener presente que nuestro poder de compra es finalmente lo que a toda empresa le interesa, y verlo perdido (o en riesgo de perderlo) es lo que a su vez las convencerá de la necesidad de responsabilizarse socialmente de sus métodos de producción y/o industrialización.

Aportaciones del consumo responsable.

El consumo responsable se sostiene en un conjunto de valores como la justicia, la solidaridad y el respeto a los derechos humanos, económicos, sociales, culturales y ambientales. Promueve, por un lado, la moderación en nuestro consumo como una forma de reducir los efectos de sobreexplotación del ambiente; y por el otro, la reutilización y reciclaje tanto a nivel personal y comunitario como a nivel industrial. En esta misma línea, impulsa las prácticas de agricultura orgánica y amigables con el ambiente.

Socialmente se apoyan las prácticas comerciales justas, porque el adquirir productos o servicios directamente del pequeño productor nos garantiza que ellos recibirán un mejor pago por su trabajo, al mismo tiempo que nos ofrecen bienes y servicios con alta calidad. También se elimina la intermediación especulativa y se sustituye por alianzas entre actores profesionales y solidarios.

El consumo responsable implica un compromiso mayor por parte del consumidor que no sólo opta por un producto frente a otros por sus características, sino además entiende que el dinero que entrega a cambio de dicho producto favorecerá a un grupo determinado, con las prácticas productivas, sociales y ecológicas que ello acarrea.

Reproducido con el permiso de Vinculando.org y del [los] autor[es]

 
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