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...al parecer no son amigos todo el tiempo!
Tres nimiedades a cerca del mate E-Mail
Escrito por Aldo S.   

     I 

     frente a frente enigma calabaza

     húmeda flor incandescente

     no conozco otra placer de hierba amarga

     que me mate

     y yo así tan sonriente 
 

     II 

     ¿Por qué soltás la calabaza, ché? ¡¿No vés que se enfría?! Es como cortar el cordón umbilical antes de tiempo, a vos le han hecho eso mismo, ¡boludo!

     Cuando sorbés de la bombilla, te alimentas de tu propio ser. 
 

     III 

     Mate

     Si beberte es beber la flor en vida,

     no comprendo,

     ¿por qué un nombre tan incongruente? 
 

 
Pequeño cuento húmedo E-Mail
Escrito por Fémina Sanguinaria   
I
Camino a casa Tláloc se hizo presente. Tenía meses sin saber de él, sin sentirlo. Cual venado escurridizo, traté de ocultarme. Pero con sus diabluras me incitaba mirarlo, a sonreír (levemente a sonreír).     

- Hola, ¿hace cuanto que no me visitabas? (dije nerviosa) 
- Miec…pasaba por aquí y pensaba en ti, neh nicnequi nicmatiz ¿qué te sucede?                             
- Te extraño, eso es todo. 
- ahmo ca neltiliz, y lo sabes… teh  titemiqui ihuan occe…

Me sonrojé, no era lo que parecía, no pretendía responder;  yeh tennamiqui tibiamente mi frente, evaporándose se marchó. Gracias (pensé),pero es inútil, hoy no me consuelas.   

II 
El sol se hundía tras el horizonte, y el Licor de Tierra desesperado, llamó al hermano Ehecatl, le pidió un favor.

- distráela del sopor, pregúntale ¿tlen panoa?, quiero saberlo todo        

En mi pequeña jaula me perpetuo, mirando a motlalli ehecatl patlani, tzatzi. Intenta todo, no sabe que más hacer. 

- Ja! Pretendes obtener palabras que jamás diré…vete!!, sé que nonamic te envió.

Rendido se retira, a su paso golpea con furia árboles, incautos y una que otra ave, molesto por no haber cumplido su misión.   

III 
In yohualco, sigo aquí, esperando a nantli metztli, esperando una señal. Pero no la veo, ella no me quiere mirar; se avergüenza de mis pecados, de mi falta de arrepentimiento. Se abochorna porque sabe lo que pienso, sabe lo que quiero. Ella es mujer y sabe bien qué siento.   

Yo recuerdo, imágenes una y otra vez, observo fijamente las manecillas, in cahuitl yeh tlaloa apresurándose cada vez más, como si el infeliz tuviera un lugar donde arribar. Realizo un conteo, ha pasado más del mes y tú no vuelves.   

Estructuro mi salvación, armo una vida con tu ayuda imaginando que eres la pieza faltante, la que me puede sacar de este vacío asfixiante.   

Esperanza que corrompes mi firmeza, que vuelves a mí: vuelvo a creer en ti. Y pienso - Tonta, pobre tonta, auh nech cocoa…   

IV
Estoy cansada y recostada; aunque la calle se pinta de humedad, el calor sofocante recorre mi destilado cuerpo.   Escucho un murmullo, es Tláloc, se cuela por la ventana abierta sin que mis padres (ni los suyos) se den cuenta; me pide que le haga un espacio en mi pequeño lecho, me toma entre sus brazos refrescando mi melancolía.   Acaricia suavemente, me estremece dulcemente. Susurra a mi oído.

- Duerme mi niña Mazatxochitl, duerme en paz. Mitztli sigue enfadada, ya se le pasará. Mientras yo velaré tus sueños, yo te haré olvidar,  aunque sea pequeña la muerte, te haré olvidar.   Por cierto -en tanto juega con mi cabello- tranquila, te tengo una linda sorpresa, sólo aguarda un poquito más, sé que yehuan ca nochita nican, teh moyollo, sé quién es y no pienso mal, ya no te preocupes, el viento me lo dijo…

…sé que él volverá.
 
Fuente: my head 
 
El Tango E-Mail
Escrito por Fémina Sanguinaria   

 

Tango milongón,
corazón de arrabal;
eres como una viruta musical,
como una viruta de bandoneón.
Como una queja que se estira
produciendo escozor y placer;
eres una música que se respira,
que tiene forma curva y que huele a mujer.

 

 

Música primitiva pero civilizada,
que calienta la sangre y emborracha a las gentes;
una música rara,
que se acompaña con el cuerpo,
y con los labios, y con con los dientes,
como si se mascara.

 

 

Pegajosa como la miel,
y que fatiga sin fatigar;
resbala por los nervios como por un riel,
y se baila con los cinco sentidos
puestos en el bailar.

 

 

Tango:
por entre la cadencia de tu música queda
yo palpo la dureza viva del arrabal,
como por entre una vaina de seda
la hoja de un puñal.

 

 

Tango milongón,
tango compadrón
que a pesar de bailarse con todas las ganas
se baila como sin ganas,
como en carriles de lentitud:
eres un estado del alma de la multitud.
 
                         FERNÁN SILVA VALDÉS

 

 
Mayor que E-Mail
Escrito por Fémina Sanguinaria   
La realidad supera a la ficción
Una venida es más placentera que la ida
Hay más defecto que virtud
El odio mata al amor
La ansiedad se come a la serenidad
La locura a la sensatez
La enfermedad a la sanidad
El sentimiento al pensamiento
La precocidad al celibato
El dolor a la felicidad
El pecado a la moral
Lo vulgo a lo culto
Todo es mentira y nada es verdad
 
Vigilia E-Mail
Escrito por Fémina Sanguinaria   
Así llaman al sonambulismo nervioso de que ellas que nunca han escuchado la música que nace de entre las llamas, donde sus manos, no pueden escribir páginas rojas.
 
Mujeres en cuyos pechos hay apenas flores anunciadas, cuerpos ansiosos expectantes que añoran algo desconocido. 
 
Un impulso similar al extrañamiento las mueve, pero ignoran aquello que las inquieta y por eso caminan en lugar de dormir: el contacto con las sábanas irrita sus cuerpos, enciende sus entrañas, y las hace emprender el viaje, como si el movimiento de sus piernas tornasol pudiera llevarlas hasta el sitio donde descubrirán el secreto...
 
Al tanto, las madres que velan por la virtud, tratan de guiarlas de vuelta a la seguiridad de la cama, al lugar donde deben encontrar el reposo...
 
Es buena la idea, que se crea q no se debe despertar al sonámbulo, inconveninte quizá; tal vez así no se rompa el primer lazo intuitivo con el mundo del placer...
 
Edén Palma 

 
Cazadora de estrellas E-Mail
Escrito por Fémina Sanguinaria   

Te voy a contar una historia que olvidaste...


Por siglos el alma de una mujer se consagró en querer cazar estrellas, desde la época en que el cielo no había perdido tantas, hasta la actualidad cuando cada vez una estrella decide fugarse más allá del infinito o detrás del...para no ser vistas por la imprudente humanidad; no pudo hacerlo...

¡Citlalli!
¡Citlalli!, gritaba con vehemencia y los dioses celosos la ignoraban.
¡Citlalli!, hasta que, hartos del hostigoso clamor decidieron enviarle una lluvia de ellas...pretendían apagar su vida con la incandescencia de otrosseres (seres que regresarían a su lugar), fundirla con las rocas; tampoco pudieron hacerlo.

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